La malla de doble torsión es un tipo de estructura geométrica que se utiliza  en la construcción de elementos de ingeniería civil, como muros de contención o revestimientos de taludes. Se trata de un tipo de malla con el que tenemos una amplia experiencia a lo largo de nuestra trayectoria.

Este tipo de alambrada se basa en la combinación de dos mallas de alambre que se entrelazan entre sí para formar una estructura resistente y flexible. La malla de doble torsión está compuesta por alambres de acero galvanizado de alta resistencia y entrelazados en forma de espiral. Esta configuración le confiere una gran resistencia a la tracción y una alta capacidad de deformación sin perder su integridad estructural.

Nuestra experiencia nos dice que una de las principales ventajas de este tipo de malla es su capacidad para resistir esfuerzos mecánicos, como la presión del suelo o los impactos de objetos pesados. Gracias a su estructura entrelazada, la malla distribuye los esfuerzos a lo largo de toda su superficie, evitando la concentración de tensiones en puntos específicos y haciéndola altamente resistente a la deformación y a la rotura.

Otro punto fuerte notable es su capacidad para adaptarse a terrenos irregulares o inestables. Al ser una estructura flexible, la malla puede ajustarse sin sufrir daños. Esto la convierte en una opción ideal para suelos con movimientos o asentamientos, ya que permite mantener la estabilidad del terreno y evitar posibles deslizamientos o colapsos.

Además de su resistencia y flexibilidad, la malla de doble torsión también ofrece una alta durabilidad y resistencia a la corrosión. El acero galvanizado utilizado en su fabricación está protegido contra la oxidación, lo que garantiza una larga vida útil de la estructura, incluso en ambientes agresivos o expuestos a la intemperie.

En cuanto a su instalación, es relativamente sencilla y rápida de colocar. Se puede realizar manualmente o con la ayuda de maquinaria especializada, dependiendo del tamaño y la complejidad del proyecto. Una vez instalada, la malla requiere un mantenimiento mínimo, lo que la convierte en una solución económica a largo plazo que puede que se ajuste perfectamente a tus necesidades